El labrador y la serpiente

En una ocasión el hijo de un labrador dio un fuerte golpe a una serpiente, la que lo mordió y envenenado muere. El padre, presa del dolor persigue a la serpiente con un hacha y le corta la cola. Más tarde el hombre pretende hacer las paces con la serpiente y ésta le contesta "en vano trabajas, buen hombre, porque entre nosotros no puede haber ya amistad, pues mientras yo me viere sin cola y tú a tu hijo en el sepulcro, no es posible que ninguno de los dos tenga el ánimo tranquilo".

Mientras dura la memoria de las injurias, es casi imposible desvanecer los odios.

Esopo

miércoles, 17 de junio de 2015

OPERACION ALBANIA O ELEFANTE (V)

Masacre en Pedro Donoso: En verdad los hechos que se desarrollaron en la calle Pedro Donoso N° 82, Conchalí, empezaron el día anterior con una serie de secuestros de militantes del FPMR.

Los secuestros:
Elizabeth Escobar Mondaca, quien realizaba tareas de seguridad e infraestructura. Los agentes de la CNI la llamaban Purén Indómito. Su hermana Zunilda Escobar Mondaca, recuerda que Elizabeth salió el día 14 de junio entre las cinco y media a seis de la tarde llevando ropa suya porque, según dijo, tenía que ver un trabajo que le podían dar y como tenía que salir temprano al día siguiente, esa noche se alojó en casa de sus padres en la comuna de San Miguel, saliendo desde allí como a las 08:00 horas, sin que volviera a verla. Su amiga Iris Marillac dirá que el día 15 de junio de 1987 estuvo en su domicilio ubicado en esa época en Dávila Larraín N° 2271, en el barrio Franklin, retirándose de allí alrededor de las 08:30 horas, a juntarse, según le comentó, con su “Pato”[1] a quien incluso le había hecho un poema y esa noche no regresó a su casa.


Elizabeth Escobar 

Patricia Quiroz Nilo[2], miembros de las fuerzas especiales del Frente. El agente Heraldo Velozo Gallegos[3]. Cuenta el agente que el 15 de junio alrededor de las 11 AM se les ordenó dirigirse al sector de Vicuña Mackenna, en donde se habría detectado una reunión de varios miembros del Frente Manuel Rodríguez, en que estaba alguien que en una oportunidad se había contactado con “El Rey” (Juan Henríquez Araya), por lo que se acercaron a esa dirección. Allí se dio la orden de seguir a una mujer que había participado en esa reunión, lo que hicieron. Esta hizo un largo recorrido hasta Alameda, en donde se reunió con otra mujer y luego toma locomoción hacia el sector sur, hacia Franklin o por Avenida Matta. Expresa que la siguen y después de estar un rato en una casa volvió a salir, continuando el seguimiento de a pie. Se da aviso al Cuartel de lo que se estaba haciendo y desde allí se les comunica que iba un equipo de colaboración en su apoyo. Cuando la sujeto iba caminando por Carmen, al llegar a la esquina con Avenida Matta, vieron que aparece el equipo de apoyo, a cargo del Capitán Velasco, el que en una operación muy rápida procede a detener a la mujer, la suben al vehículo y se la llevan. Ante ello volvieron al Cuartel y no se les encomendó otra actividad específica que realizar.

Patricia Quiroz

Ricardo Hernán Rivera Silva, jefe regional de Concepción. Este residía en Lota el día 15 de junio de 1987, alrededor de las 10:00 horas y en circunstancias que regresaba a su hogar en calle Lord Cochrane N° 1330 de la Comuna de Santiago, se encontró con Ricardo que la estaba esperando, sin advertirle dónde iba o qué iba a hacer. Ese día había llegado a su casa en la madrugada, durmió un poco y salió aproximadamente a las 11:00 horas. Su hermana, Andrea de las Mercedes Rivera Silva, sospecha o cree que en Santiago se habría reunido con Ricardo Silva Soto (su segundo al mando al parecer).

Ricardo Rivera

Ricardo Silva Soto miembro de las fuerzas especiales del Frente. Casado con Doris Patricia Olguín Rodríguez. Era estudiante de 4° año de Química y Farmacia en la Universidad de Chile. Ese 15, aproximadamente a las 07:15 horas él salió de la casa junto a una hermana suya desde el departamento en que habitaban en la Villa Olímpica, expresándole que volvería a la hora de almuerzo, no regresando. En esos días Doris  notó a su marido preocupado porque andaba pendiente de los vehículos que daba la sensación que lo estaban siguiendo o vigilando.

Ricardo Silva

Manuel Valencia Calderón (doble militancia JJ.CC-FPMR), miembro de las fuerzas especiales del Frente, pertenecía a un Comité de Derechos Humanos de Ochagavía, casado con Claudia Correa Moncada (ella también era de las JJ.CC), con quien participaba en el Comité de Montecarmelo. Vivían con los papás de ella. Días antes le comentó que lo seguían. Ese día salió de su domicilio el día 15 de junio, como a las 17:30 a 18:00 horas para un examen médico en una consulta de Apoquindo porque tenía un quiste en un testículo. Iba acompañado de María Paz Caro, una amiga. Y esat recuerda que los dos (ella y Valencia Calderón) siguieron caminando percatándose de la presencia de dos sujetos que les seguían y detrás de ellos avanzaba un vehículo tipo Renault 18, hecho que le pareció sospechoso pero que a Manuel no le inquietó. Posteriormente, cuando ella se devolvió y Manuel siguió caminando, vio que tanto los sujetos como el auto lo seguían a una distancia prudente. Agrega que sintió ruidos extraños y la frenada de un vehículo que después relacionó con la detención de “Nacho” –Manuel Valencia-.

Manuel Valencia

Esther Cabrera Hinojosa (militante del PC y del FPMR)[4], quien cumplía labores de aseguramiento[5]. Vivía con una amiga, Iris Marillao Pizarro, también de ideas de izquierda. Ese día salió a las 8 30 AM, salió de su casa ubicada en Dávila Larraín. Le dijo a Iris, que iba a juntarse con su “Pato” –Patricio Acosta-.

Esther Cabrera

Ese día 15, recuerda  Cristián Baeza Figueroa estando en su domicilio de calle Magdalena Vicuña N° 1437, fue detenido por agentes de la CNI, quienes le preguntaban por un dinero y el auto, relacionando este último con un favor que le pidió Esther Cabrera en el sentido que le facilitara un estacionamiento para guardar un auto de un tío que venía del sur y como ése estaba arrendado, le sugirió arrendar el de la casa vecina, lo que se concretó.
En este caso el agente Luis Sanhueza Ros, recuerda que en la Brigada Azul a la que él pertenecía, su grupo o equipo estaba formado por un conductor, Manuel Ramírez Montoya (chapa  Pablo Godoy,  conocido como El Olafo) y un empleado civil llamado Luis Santibáñez Aguilera (chapa: Pablo San Martín)…. (S)u equipo recibió la instrucción de detener a una mujer que se la identificaba como “M16”, chapa que le pusieron los que la seguían, al desconocer su verdadero nombre. Le tenían ubicado un domicilio en Carlos Valdovinos casi al llegar a Gran Avenida y le suponían una misión de enlace entre los dirigentes y personas importantes del FMR. Recibió del Capitán Bauer la orden de proceder a su detención, y se le entregó la carpeta con la orden judicial y las hojas para estampar el acta de los allanamientos e incautaciones.
Se dispuso, también, que un equipo de la UAT, formado por Burgos (Fernando Remigio Burgos Díaz)[6], Patricio Acosta (Mauricio Eugenio Figueroa Lobos), quien oficiaba de chofer de la unidad y el “Viejo Horacio” (Carlos Pino Soto)[7], se integrara a este operativo. Carlos Pino recibió la orden de acompañar al Teniente Ramiro Droguett –Luis Sanhueza Ros- a un procedimiento de detención. Fueron en un furgón utilitario celeste que conducía el propio Teniente Droguett. El grupo estaba conformado por dos equipos, esto es, seis personas. (Sanhueza, Ramirez y Santibañez en uno y Burgos, Figueroa y Pino en el otro). Iniciaron la vigilancia tipo 14:30 a 15:00 horas y fueron llamados de apoyo por otro equipo que estaba en el lugar, dado que les avisaron que venía saliendo la sujeto a la que había que detener.
Fue así como la esperaron, desde la mañana, que saliera de su casa, (sale una vez antes, según cree Manuel Rigoberto Ramírez Montoya pero como al parecer no hizo “punto”, regresó sola a su domicilio, por lo que sale una segunda vez a las 3 PM) lo que hizo como a las 15:00 horas; subió rápidamente a una micro    y en definitiva llegó a un departamento en la Villa Portales, en el sector N°1 de la Villa Portales, se trata de la casa de Carlos Alexis Saravia Jiménez…subió al segundo o tercer piso de un block de departamentos y bajó de nuevo en unos diez minutos más….. En el departamento, ella conversa con Carlos Saravia y se va, rechazando aceptar la invitación a tomar onces o a alojar.
 Recuerda el agente Luis Alberto Santibáñez Aguilera, que en ese momento se produce un cambio de conductor en los equipos –que eran dos- porque el chofer del Teniente Sanhueza manifestó que le quedaba poca bencina y éste ordenó a Ramírez que fuera solo a llenar el estanque[8], motivo por el cual quedaron solos él y el Teniente Sanhueza; y en el otro equipo, el Horacio y otro agente, cuya identidad no recuerda. Agrega que cuando la niña se bajó de la micro, fue detenida por el “Viejo Horacio” –Carlos Pino Soto- introducida en el furgón en que se movilizaban y trasladada al Cuartel Borgoño para su entrega[9]. Esto es alrededor de las 5 PM, cuando por comunicación interna de radios, les informan del enfrentamiento en calle Alhué
En el relato de Carlos Pinto Soto, él no la conocía y que al venir caminando por la vereda en dirección al grupo, unos treinta metros antes había estacionada una micro sin pasajeros y después que pasó caminando aquella micro, el Teniente Droguett le dice :”ella es”. Expresa que se bajó del vehículo, se identificó como miembro del O.S.7 y le dijo que lo acompañara al furgón porque estaba involucrada en un asunto de drogas, lo que negó, pero en definitiva subió al furgón y una vez adentro, el Teniente ordenó hacerle un allanamiento superficial por si llevaba armas o algo semejante, las que no portaba. Se le vendó y amordazó, trasladándola en el furgón al Cuartel Borgoño donde se procedió a su entrega.

La reunión de los oficiales frentistas: En ésta van a caer tres personas José Joaquín Valenzuela Levi, Ricardo Silva Herrera y Ricardo Rivera.

Valenzuela Levi

El agente Sergio Agustín Mateluna Pino, encargado de hacer seguimientos y, en la época de que se trata, luego de un trabajo bien profesional, se tuvo un esquema bastante grande de personas involucradas y que tenían un alto nivel de jefatura. Ante ello el Capitán Hernández les expresó que había que “reventar” la operación, lo que significaba detener a las personas que de acuerdo a su investigación estaban involucradas. Le…correspondió salir en el equipo a cargo del Capitán Velasco –Iván Quiroz-, quien entiende era el segundo Comandante del Cuartel.
La idea del equipo era hacer "punto” en un domicilio en que se les había comunicado se encontraban tres sujetos de los ya antes investigados y que se había acordado detener, entre ellos el “Rapa Nui” y el “Lota”.
En un momento determinado, siendo las 14:00 o 15:00 horas, y estando en el Cuartel, por habérseles relevado para ir a almorzar, se recibió una comunicación en cuanto a que en el domicilio vigilado había movimiento de los sujetos allí reunidos. Entonces él se dirige al lugar, ahora en un furgón que iba a cargo del Capitán Hernández (Bauer), y efectivamente el “Rapa Nui” (José Levi) y el “Lota”, Ricardo Hernán Rivera Silva, jefe regional de Concepción; salieron del domicilio y antes que llegaran a Vicuña Mackenna, se colocó frente a ellos y los conminó con su arma a la detención, levantando éstos las manos, sin oposición, y los llevaron al Cuartel, en donde quedaron a cargo de un funcionario llamado “Quincy”. Además había otro equipo, el de Víctor Eulogio Ruiz Godoy[10]. A quienes se les encomendó por el Capitán Bauer que debía apoyar a otro equipo que había detectado a uno de los que debía ser detenido ese día y que se encontraba con otros más en una reunión en una casa de Vicuña Mackenna, por el paradero 21. Agrega que al llegar a ese lugar establecieron que las personas allí reunidas iban saliendo de la casa,…, correspondiéndole al grupo apoyar la detención de un individuo a quien le decían el “Lota”.
Respecto del tercer sujeto (Ricardo Silva), se le avisa que como a las 19::00 horas salió de la casa y que en micro se encamina al centro, bajándose en Mapocho y cuando “tomaba” por el Puente Recoleta hacia el sector de la Vega, procedió a detenerlo, también sin oposición.

El intermedio: Realizado las sucesivas detenciones, recuerda Krantz Bauer, y concluidos los procedimientos en Villa Olímpica y Varas Mena, que son más o menos coetáneos, calcula que a eso de las 02:00 de la madrugada se dispone que el personal vuelva al Cuartel Borgoño. Allí había siete personas detenidas, respecto de las cuales aclara que, por los datos que él tenía, las únicas sobre las que él había dispuesto su detención eran el “Rapa Nui” –Valenzuela Levi- y la “M16” –Esther Cabrera Hinojosa- pues era a los que en su estudio preliminar tenía ubicados. Los demás, sin perjuicio que alguna información tenía sobre antecedentes que los vinculaban al FMR, no eran de aquéllas consideradas para la detención de ese día y ésta se produjo porque al ir a buscar a Valenzuela Levi, el grupo encargado de ese trabajo les hace un contacto en el sentido que, siguiendo a Valenzuela, éste llega a una casa en que habían ya ingresado otros sujetos para una reunión, por lo que, en distintas circunstancias posteriores, se procede a sus respectivas detenciones, las que se produjeron entre las cuatro o cinco de la tarde del día 15 de junio de 1987 y fueron trasladados al Cuartel Borgoño. Agrega que aún cuando lo normal era interrogarlos extrajudicialmente y sobre todo identificarlos, en aquella oportunidad, por la gran actividad que había y pensando que podían tener unos días posteriores para hacerlo, no se hicieron de inmediato aquellas diligencias[11].

La decisión: Y cuál va a ser la suerte de los prisioneros: En versión de Corvalán, llama una primera vez al General Salas (director de la CNI) alrededor de las 04:00 horas de la mañana y como estaba pendiente la situación de los detenidos, llama al General Salas para solicitarle instrucciones al respecto, esto es, si se entregaban a la Policía de Investigaciones o Carabineros, o si se mantenían detenidos y eran enviados directamente a los tribunales. Allí, entonces, el General Salas le dijo que ninguna de esas posibilidades porque, siendo éstos de aquéllos que resultaron importantes dentro del Frente, había que eliminarlos.
Entonces llama a su oficina a Bauer Donoso, quien sigue el relato, quien le manifestó que ahora venía una segunda fase del procedimiento, dándole a entender que ésta correspondía a la eliminación de las personas detenidas….“esto era la guinda de la torta”,  lde dice Corvalán instrucción a la cual él de inmediato se negó por encontrarlo absurdo, dado que se necesitaba interrogarlos para conocer la verdad sobre sus actividades, que era para lo cual se habían detenido. Obviamente Corbalán tampoco le dijo cómo se iba a hacer, en qué lugar y de qué manera, ello debido a que él le manifestó de inmediato su rechazo a cumplir una orden de esa naturaleza, por lo que puesto en la situación de imponérsela o no, optó por lo segundo. Al ver su resistencia a acatar dicha instrucción, lo aceptó, diciéndole que no se preocupara, que ya había hecho bastante en el día y había cumplido bien su misión, que podía estar cansado y que lo liberaba de seguir en ese procedimiento.
Entonces él le exige que también debe liberar a la gente de su Brigada, lo que Corbalán acepta y así comienza a retirar a su gente, la que se recoge en la Unidad, quedando ésta toda la noche en el cuartel.
Ante esto y en su presencia, el Mayor Corbalán llama a Pancho Zúñiga para ordenarle que había que continuar con la segunda fase de la operación, lo que fue aceptado por éste, pero como allí Corbalán se da cuenta que Zúñiga era sólo un empleado civil, aunque con el rango de Oficial, llama de inmediato al segundo Comandante de la División, el Capitán Iván Quiroz (chapa en la CNI, “Capitán Velasco”), a quien también le comunica su decisión.
Iván Quiroz, a eso de las 04:00 horas, el Mayor Corbalán lo citó a su oficina, estando allí, además, Zúñiga y Bauer. Corbalán pidió a Bauer que se retirara y ocurrido eso, le dijo que para la segunda fase necesitaba cinco Oficiales y que Quiroz tenía que buscarlos a la brevedad. Salió con Zúñiga y le pregunta a éste si es verdad lo que él percibió, esto es, que había que matar a los detenidos, respondiéndole Zúñiga con una expresión algo así como que: "los detenidos se iban a ir todos cortados”.

Ivan Quiroz

Ante la duda de Quiroz –que regresó a su oficina para que le ratificara la orden- llamó por segunda vez al General Salas con el objeto que éste le confirmara la orden de eliminar a los detenidos. Completa el cuadro Quiroz, ante la orden y como Zúñiga a veces se excedía en sus atribuciones, volvió donde Corbalán para que le confirme la orden y éste, en su presencia, llama al General Salas, diciéndole a través del teléfono lo siguiente “Va mi General la segunda etapa de lo que Ud. me ordenó hacer”, por lo que, después de concluida la llamada, Corbalán le reprocha a él sus dudas acerca de que la orden era superior, indicando que “el Director de la CNI sólo dependía del Presidente de la República, por lo tanto, no podíamos dejar de cumplir la orden que se estaba dando”.
Corvalán dispuso que Zúñiga y Quiroz busquen la gente para cumplir la misión impuesta y tiene entendido que Zúñiga, que estaba encargado del plan mismo, encomienda a Quiroz que ubique a cinco Oficiales para el cometido y así, entregada la orden a esos mandos, él se desliga del asunto esperando su cumplimiento.
La hora apremia por lo que eligen y comunican la orden a Cifuentes (N.O. capitán Montalva); José Aníbal Rodríguez Díaz, ex Oficial agregado a la CNI; al jefe de la UAT, el Capitán Pérez (N.O. Capitán Sanz), quien le representó dicha orden, sobre todo porque su Unidad dependía directamente del Director de la CNI y también del Presidente de la República, razón por la que tuvo que insistirle que era una orden del General Salas y que si tenía alguna duda lo consultara con el Mayor Corbalán…; al detective Guzmán (N.O. Maluje) y también al detective Maass (N.O. Apablaza).
Debido al apuro y constante apremio de Corbalán, dice que no pudo hacer más, por lo que el resto debió hacerlo Zúñiga, esto es, buscar a las otras personas, sacar a los detenidos, sacar las armas y trasladarlos al sitio elegido, el que él no había visto ni conocido.
A su vez, Bauer Donoso se retira de la oficina de Corbalán, yéndose a la suya, pero sabe que entre Quiroz y Zúñiga se planifica la manera de dar cumplimiento a la orden de Corbalán, decidiéndose involucrar a otros oficiales de la División con la política esa de “que tenían que mojarse el potito”.



[1] Patricio Acosta, quien hacía unos meses había iniciado un pololeo con ella.

[2] Casada, con Patricio Acosta y con hijo de 6 años en la fecha de los sucesos, y que era cuidado por su padre, del cual se había separado.

[3] actualmente (2011) es Suboficial de Ejército, que se desempeña en el Batallón de Inteligencia y que, a la fecha de los hechos investigados, trabajaba en la Brigada cuyo Comandante era el Capitán Bauer, investigando las actividades del Frente Manuel Rodríguez. Sus funciones específicas eran las de investigación y seguimiento de sujetos que pudieren tener relación con el Frente; y su equipo de trabajo estaba compuesto por un empleado civil de la Fach, llamado Roberto Rodríguez, alias el “Jote”, y su conductor, que le decían el “Gigio”. Agrega que en tales condiciones su equipo estaba encargado del seguimiento y control de un sujeto joven que lo identificaban como el ”Rey”, apodo que le pusieron porque frecuentaba un domicilio ubicado en calle Lanceros del Rey, en la Villa Francia. Lo creían importante porque era muy escurridizo, tenía una gran capacidad para perderlos, andaba siempre armado, muchas veces se movilizaba en taxi, se reunía con algunas personas en restaurantes y normalmente hacía “puntos” con algunos sujetos importantes del Frente. Recuerda que en una oportunidad había hecho contacto con un individuo a quien le llamaban el “Rapa Nui”, cuyo seguimiento no era de su responsabilidad; que también se contactó con una mujer que después supieron era Patricia Quiroz; y que en otra se reunió con Ignacio Valenzuela Pohorecky. El Capitán Bauer, entonces, les dio la misión de seguir al “Rey” y se constituyeron en la calle Lanceros del Rey y en otros lugares en que se presumía podrían encontrarlo, de todo lo cual no se obtuvo resultado.
[4] En el liceo 8 desarrolla una labor admirable y luego de egresar de cuarto medio el Partido le pidió que siguiera en lo de los secundarios y no se fuera a lo poblacional. Pero las cosas no fueron tan bien como ella quería. Estuvo seis meses recluida luego de un acto propagandístico en una micro. Al huir del vehículo de transporte se cayó y fue capturada…. Posterior a su detención se estableció que en el caso de Esther había que “sumergirla” luego de su salida de la cárcel en octubre del 86. Sin embargo nada de ello ocurrió.. Esther era operativa en la columna de la zona sur. “…Ella luego pasó a la logística del FPMR. Fue en esa época del quiebre con el Partido y no sabíamos qué pasaba. Había mucho desorden. Estábamos muy chequeados. Incluso cuando llegábamos a Carlos Valdovinos, a la casa de Esther, había un negocio y el dueño nos alertaba de lo que pasaba: que habían autos extraños, hombres de negro, ‘chanchos’, etcétera. La CNI tenía muchas fotos de la Esther. Uno mismo cometía muchas irresponsabilidades. Luego de la Operación Albania todos empezaron a deshacerse de todo.“, sentencia Ignacio. En http://urbesalvaje.wordpress.com/2014/06/16/la-matanza-de-corpus-christi/

[5] La designación de Tarea la hace Perez Cristian, en http://www.casosvicaria.cl/temporada-dos/la-cni-sale-a-reventar/
[6] estaba destinado a la UAT, a la que fue trasladado luego de regresar de sus vacaciones, pues antes, a principios de 1987, era escolta del Mayor Corbalán.

[7] ingresó a la Central Nacional de Informaciones en el año 1984, en comisión de servicios, que pertenecía a Carabineros de Chile, en donde tenía el grado de Cabo 2°. Allí se le asignó el nombre de Horacio Olmedo, pero era conocido como el “Viejo Horacio”, en alusión a su cabellera canosa. Agrega que mientras cumplió funciones en el Cuartel Borgoño se desempeñó en la Brigada Verde, que investigaba el Frente Manuel Rodríguez y que comandaba el Capitán Téllez. Su equipo normal de trabajo era con un Sargento de Ejército apodado el “Manano” -.René Fernando Olivares Faúndez- y un empleado civil nombrado como el “Arica” –Mario del Carmen Salazar Sanhueza-. Integraban, asimismo, a veces, el “Bolchevique” y el “Rascabuche”, ambos empleados civiles.

[8] Manuel Rigoberto Ramírez Montoya: cuando fue a echar bencina a la Copec que queda frente a la Villa, se percató que se había producido la detención de la joven, la que fue introducida al furgón y conducida al Cuartel Borgoño, enterándose en el trayecto de otro enfrentamiento en Varas Mena al que tampoco concurrieron porque llevaban el “paquete” –detenida- al Cuartel..

[9] En la versión de Fernando Remigio Burgos Díaz, la mujer entra en el departamento de donde sale al poco rato hacia Alameda, y allí se la detiene por el Viejo Horacio y el Teniente Sanhueza, introduciéndola al furgón de la UAT. Hecho lo anterior, se le traslada al Cuartel, para dejarla allí y dar por concluida la misión. Lo que también repite Mauricio Eugenio Figueroa Lobos.

[10] Era jefe de equipo miembro de la Brigada Azul y cumplía misiones de búsqueda de información y seguimiento de personas
[11] Recuerda la amiga que fue a reconocer el cuerpo de Elizabeth Mondaca haber observado, además de los impactos de bala –que se habían cubierto con algodón- los variados hematomas en el cuerpo, en la cara, en la espalda, sus pezones desgarrados y un moretón grande en el pecho y al parecer le faltaban uno o dos dientes. Dice que tuvo la percepción que, por los impactos, hematomas, particularmente los de las muñecas, Elizabeth estuvo amarrada o esposada y, además, porque en sus piernas, desde las rodillas hacia abajo, no tenía más que moretones en los tobillos, dándole la sensación que la habían tenido tendida y aún disparado estando ella arrodillada. Así que es posible que si haya habido interrogarios al estilo CNI. En todo caso golpizas hubo.

OPERACION ALBANIA O ELEFANTE (IV)


La muerte de Julio Guerra Olivares[1]: Recuerda Krantz Bauer que en la Villa Olímpica se detectó, con los seguimientos, la presencia de Julio Guerra Olivares[2], dirigente Regional de Valparaíso, circunstancia que se comprobó luego de su muerte, y para su detención se encomendó, por parte del Mayor Corbalán, al Capitán Iván Cifuentes[3], cuyo nombre operativo era “Andrés Montalva”. El operativo se haría alrededor de la medianoche del 15. a Julio Arturo Guerra Olivares[4], arrendaba a Sonia Hinojosa Sánchez una pieza en el departamento ubicado en la calle 1º ó Pericles, Block 33, departamento Nº213. Estaba clandestino desde su participación como fusilero en el atentado a Pinochet, nueve meses atrás.


 
Julio Guerra

Al llegar la gente de la CNI, eran alrededor de las 12 de la noche y el ex agente de la CNI Iván Cifuentes recuerda que tras forzar la puerta del departamento; Sonia Hinojosa bajó para tratar de saber qué pasaba, la tomaron, la sacaron afuera y empezaron a gritarle a Guerra, para que saliera. Como no sale lanzar al interior del dúplex una bomba lacrimógena militar. Mientras esperaban que Guerra saliera, llegó otro equipo de seguridad
Al lugar llegan Luis Sanhueza Ros…en horas de la noche, estando con su equipo en el Restaurant llamado “El Pollo Caballo”, en Vivaceta, haciendo colación pues no habían comido en todo el día, se recibió por radio un llamado de apoyo desde Villa Olímpica y el de Varas Mena, pero responden sólo al primero; otros lo harán para Varas Mena. Se trasladó con su conductor Ramírez Montoya y como acompañante lo hizo Burgos, conocido como el “Costilla”, llegando al lugar en alrededor de veinte minutos.
Fernando Burgos Díaz recordará que….el lugar estaba absolutamente cubierto por fuerzas policiales y de la CNI, habiéndose ordenado “gasear” el departamento para que su ocupante, que era la persona a quien se debía detener, lo abandonara. Consigue una máscara antigas y sube las escaleras hasta el segundo piso, en donde no había señales de movimiento y por tanto era difícil saber el lugar en que estaba el sujeto…; después de revisar las piezas se encuentra que el baño estaba cerrado, de un puntapié abre la puerta y allí cerca de la taza de WC se encontraba agazapado el sujeto,…y de inmediato le dispara alrededor de cuatro tiros con su arma de servicio, lo toma y lo saca de ese lugar, dejándolo cerca de una baranda. Acá se le suma Luis Sanhueza quien subió al segundo piso y observó que el sujeto estaba como medio muerto y…le disparó también un tiro en el pecho, pero piensa que esa persona ya estaba muerta. Se coloca dentro de unos escaños de la escalera un arma de fuego para suponer la existencia de un enfrentamiento.
Krantz Bauer Después que concluyó el operativo en ese lugar, en que resultó muerto el nombrado Julio Guerra, él se trasladó a ese lugar en su vehículo y al llegar comprobó que ese recinto estaba copado por carabineros y detectives y que ya estaba el Fiscal Militar señor Acevedo. También hasta allí llegó el Mayor Corbalán.
Corbalán, cuenta Quiroz, como se diera cuenta que podía haber sujetos por el sector, alguien expresó que había que hacer una operación de rastrillo, por lo que yo solicito un fusil Aka y Pancho Zúñiga se sube a un jeep en que se instalaba una ametralladora sobre su techo y, por lo tanto, procedimos a disparar con esas en un sitio eirazo donde se suponían podían existir personas que estaban  escondidas y que habrían huido de la casa que había sido allanada, sin ningún resultado. Luego yo entré a la casa y me percaté que habían dos armas largas, mucha documentación y piezas dispuestas como para mantener a varias personas.

Relata Corvalán que así se fueron sucediendo los otros procedimientos encargados, los que iban siendo informados al instante al Director Nacional a través de la CTO y directamente por el suscrito. En un momento dado me dirijo a la sede de Avanzada Nacional y vuelvo otra vez al Cuartel aproximadamente a la medianoche, sin perjuicio que era permanentemente informado de lo que estaba sucediendo en esta operación de neutralización. El general Salas a través de una Central existente en República y comunica con la CTO recibe simultánemante todos los antecedentes a través del oficial de turno. Cuando regreso a Borgoño se producen los hechos de Villa Olímpica y Varas Mena y yo me dirijo a este último lugar porque se trataba de una situación más delicada... porque ahí se detectó una Escuela de Guerrillas del FMR y del cual huyeron varios integrantes de esa organización y llego a ese lugar cuando la situación estaba controlada... En realidad estuve allí poco tiempo y me regreso de nuevo al Cuartel.



[1] “Era el Flaco” o el Compañero “Arturo”.  Nació en Viña del Mar el 13 de Julio de 1958,participo en la JJCC antes del surgimiento del FPMR; Participo en las primeras acciones combativas que se realizaron contra la Dictadura Militar, formando parte del “Frente Cero” junto a Mauricio Arenas “Joaquín”; posteriormente compañero de armas en el FPMR. En 1983 ingresa al FPMR fue de esos compañeros que siempre estuvo en disposición combativa participando en los principales hitos de la organización, nombrando algunas como: la internación de armas por “Carrizal Bajo” y como fusilero en el Atentado. Casado con Rosa Elena Alfaro Ortiz

[2] En la CNI ubicado como Flamingo

[3] Es un oficial de la rama de Caballería Blindada, comandante de paracaidistas y oficial de Estado Mayor. Según ex agentes de la CNI, Cifuentes fue dado de baja tras protagonizar un incidente en un bar de Coyhaique, donde con su arma obligó a los presentes a cantar el Himno Nacional incluyendo la segunda estrofa. Abogados de derechos humanos aseguran que su retiro fue por inutilidad física y mental. En el Mercurio se indica su curriculum, bastante extenso por lo demás: egresado como subteniente en 1973, realizando un curso de teniente en la Escuela de Blindados y de ahí fue destinado al Regimiento Dragones de Punta Arenas, aprobando en 1976 el curso de comandos en esa ciudad, con distinción y obteniendo el mando de la unidad. Para 1978 fue enviado al otro lado de la frontera para plantar munición y explosivos para futuras infiltraciones, organizó y entrenó personal calificado. A fines de 1980 parte de Punta Arenas con destino al regimiento Exploradores de Antofagasta para hacerse cargo de la recepción de material blindado nuevo. En 1983 fue nombrado jefe de la compañía de comandos de Antofagasta; en 1985 fue oficial instructor de la Escuela de Paracaidismo dirigida por el Coronel Carlos Parera Silva. En 1986 bajo la dirección del Coronel José Zara, organizó la unidad antiterrorista Cobra, eligiendo personalmente a los uniformados que a ella pertenecían. De Cobra parte en septiembre de 1986 a la CNI donde permanece hasta diciembre  de 1987. En febrero de 1988 ingresa a la Academia de Guerra del Ejército siendo enviado a Coyhaique en 1991. Posteriormente trabajó en el hospital Militar y en la jefatura de Sanidad desde donde salió a retiro.

[4] Julio Arturo Guerra Olivares —el verdadero nombre de Guido— intuía en esa fecha que en cualquier momento podía llegar su hora. Pocos días después del atentado a Pinochet, en el que participó como segundo jefe del primer Grupo de Asalto, la CNI llegó a buscarlo a la casa de su madre en Forestal donde vivía con su esposa Rosa y su hija Irene, entonces de cinco años, a quien apodaban Sirena.
Se salvó apenas en esa oportunidad. Estaba a pocas cuadras de llegar a su casa cuando reparó en la presencia de civiles de aspecto poco agraciado. Su hermano Luis, dirigente sindical y militante comunista, recuerda que Guido estaba consciente de que podía perder la vida en esa operación. Tanto así, que poco antes de acuartelarse, una vez que fue convocado en reemplazo de Tamara, le pidió a él que sacara a crédito una máquina de coser para su esposa Rosa. Guido y Rosa se habían conocido hacía mediados de los setenta en Viña del Mar. Guido, cinco años mayor que ella, tocaba guitarra en un conjunto folclórico y estaba a cargo de un grupo de las JJCC de Miraflores en el que participaba Rosa. Guido y Rosa se casaron en septiembre de 1981, poco antes de que él partiera a cumplir un curso de instrucción militar en Cuba junto a Fernando Larenas. Guido estudió Electrónica y se especializó en la reparación de equipos médicos, oficio que ejerció hasta poco después de ingresar a la milicia.

OPERACION ALBANIA O ELEFANTE (III)

Reunión en Borgoño: Cerca de las nueve de la noche, la Brigada Investigadora de Asaltos de la Poli cía de Investigaciones, encabezada por el Chueco Oviedo, compareció en pleno en el cuartel Borgoño. En esa reunión, Corbalán explicó a la audiencia que la idea era “pegar una apretada” al Frente y que para ello se realizarían en las siguientes horas diversos allanamientos en la capital. A la Policía de Investigaciones se le asignó una función de apoyo a la CNI, que se reservaría la acción en primera línea. Hasta donde se logró establecer en el proceso, en esa cumbre policial no hubo mención a las siete personas, cuatro hombres y tres mujeres, que permanecían detenidas en el cuartel.
Esta había sido convocada por declaraciones de Sergio Oviedo oficial de la Policía de Investigaciones de Chile, quien señala que el día 15 de junio de 1987 recibió instrucciones de la superioridad, al parecer del Prefecto señor Francisco Manás, en el sentido que debían prestar cooperación a la Central Nacional de Informaciones, orden que fue transmitida a su personal y éstas consistieron básicamente en los hechos ocurridos en Villa Olímpica y Varas Mena.
Cuenta Jorge Vargas Bories que concurrió a la reunión que se hizo en el Cuartel con asistencia de la Brigada de Asaltos de Investigaciones, en donde Corbalán da instrucciones y dice que correspondía “pegar una apretada” al Frente y para ello necesitaba a todo el personal. Agrega que permaneció en el Cuartel hasta que, en la medianoche, se recibió un llamado de apoyo para las actuaciones de Varas Mena y Villa Olímpica, concurriendo él al primero de estos lugares. Allí se encontró con Quiroz y participó en una operación rastrillo del perímetro, pero no se encontró nada y ya los hechos habían concluído.

Cuartel Borgoño N° 1470.


Enfrentamiento en Varas Mena N° 417: El procedimiento, según Krantz Bauer, fue encargado a Investigaciones y se le proporcionó un equipo de la CNI para que los orientara respecto de donde estaba la casa, misión que entregó él mismo a un ex funcionario de Carabineros, empleado civil de la CNI, apodado el “Muñeca”.  La CNI pensaba que era solo una casa de seguridad donde se encontraban dos frentistas, uno de ellos Juan Waldemar Henríquez (al que la CNI apodaba El Rey)[1]. Pero también operaba como “escuela” del FPMR[2] y en ese momento había cerca de una docena de “alumnos”. Recuerda uno de ellos, Santiago Montenegro, que como habían pocas casas (de seguridad), utilizaban la de Varas Mena, que estaba destinada a la instrucción. Habían además compañeros que hacían las veces de dueño de casa y al fondo estábamos los que andábamos con problemas repartidos en literas. Cecilia tenía prohibido el acceso a esa parte y ni siquiera conocía a quienes permanecían escondidos. Los militantes perseguidos eran llevados con los ojos vendados. La fachada era un inmueble arrendado por un joven matrimonio con un pequeño hijo[3]. El dueño de casa era Juan Henríquez Araya y de su esposa la ayudista Cecilia Valdés y su hijo de 2 años
 Esa noche de 15 de junio, dentro de la casa ya se sabía de la muerte de Ignacio Valenzuela y, más aún, de Patricio Acosta a pocas cuadras. Juan Waldemar Henríquez llegó cerca de las 10 de la noche con noticias inquietantes. Dirá Cecilia Valdés: "El comentó que había mucha gente extraña afuera, que había mucho auto y que algo raro estaba pasando". Santiago Montenegro pensaba que eso era así por la muerte de Patricio Acosta a pocas cuadras del lugar. Pero a las 11 PM los residentes, cuenta Montenegro, sabían que la casa estaba rodeada…; en ese momento, los encargados de seguridad de la casa nos informaron que se podía producir un enfrentamiento. Era complicado porque no sabíamos que tanto sabía la CNI de nosotros, ya que cabía la posibilidad de que ellos no supieran de nuestro paradero. En ese momento salir era más suicida que quedarse…. Ahí empezó una discusión de si nos retirábamos esa misma noche o permanecíamos hasta el día siguiente. Nosotros decidimos esperar[4]".
Afuera la CNI llevaba tiempo instalándose. Narra una vecina Laura Valenzuela, quien vivía al costado oriente de la casa que “primero dos individuos altos de negro que eran como una especie de francotiradores con armas largas, después ya entró el choclón, gente de jeans, mal vestida con brazaletes y ellos venían con metralletas y qué se yo. Fácil tienen que haber sido más de 10 personas".

Varas Mena

La defensa de los frentistas estaba ya determinada previamente Juan Waldemar Henríquez debía ser secundado a la hora de repeler a funcionarios de seguridad, por uno de los combatientes. Eso se decidía por turno. Ese día le tocó a Wilson Henríquez
Aparentando normalidad Cecilia Valdés: "como las 12:00 de la noche yo estaba viendo las noticias en el living de esta casa que está al final. Sentimos primero un aviso por el timbre y yo me levanté del sillón, porque era la única que estaba despierta a esa hora, en esta parte de la casa. No sé, yo tuve en ese momento un presentimiento, golpearon la puerta súper fuerte; yo corrí a avisarle a mis compañeros. Cecilia Valdés toma a su hijo, avisa a Héctor Figueroa y hace sonar el timbre de alarma. Luego se sintió un estruendo en el portón (el vehículo de la CNI que entraba por el portón) y dimos el aviso de escape, lo que permitió que se salvaran todos los compañeros, excepto los jefes que estaban a cargo, que fueron los que se quedaron a cubrir la retirada."
 Cae el portón, se escucharon gritos y de repente sentí un timbre. Recuerdo que si se accionaba ese timbre había que efectuar la retirada, era nuestra alarma (Montenegro).
Empieza la balacera. Dirá Eugenia Torres: "De repente un tipo entró y dijo tírense al suelo y quédense ahí, no se muevan, y empezaron a disparar, y disparaban de adentro de mi casa hacia fuera, hacia la casa del lado por una ventana, por el patio hacia atrás y del techo hacia arriba".
Dentro de la casa Juan Henríquez Araya, Héctor Figueroa[5] corren al pasillo para abandonar el inmueble se produjo una especie de silencio, cesando la balacera, y allí nos percatamos de la existencia de compañeros heridos. Subimos por la escalera con Juan, Santiago Montenegro[6], yo y mi hijo, y atrás Héctor Figueroa. El frentista de guardia Wilson Henriquez, empieza a disparar con su M-16.
Los que están adentro, aprovechan: Montenegro me toca subirme a la mesa, junto a un compañero rompimos la calamina plástica y justamente era plástica para en la oscuridad ver el espacio. La rompimos y cuando yo salgo ahí fui herido. Con el golpe me caigo para dentro nuevamente. Sangra, pero no es grave ya que se mantiene lúcido. Con él caen varios, incluyendo a Cecilia Valdés
En los techos suben Juan Waldemar Henríquez y Wilson Henríquez (Arturo), quienes respondían el ataque policial con sus armas. El techo de la casa de la señora Eugenia cede Henríquez cayó herido al interior de la vivienda, en medio del comedor, donde fue encontrado mas tarde por la dueña de casa. Henríquez le solicitó ayuda, pero ésta se negó por temor a la acción policial. En el baño quedaron rastros de sus heridas, donde intentó evitar un desangramiento. Luego ingresaron los policías al inmueble encontrando a Henríquez tendido en el piso, y a esas alturas sin ofrecer resistencia. Sin embargo, fue rematado por ráfagas de disparos en el mismo lugar. Algunos testigos señalaron que Henríquez se había rendido y que estaba con los brazos en alto cuando fue ultimado. Luego lo sacaron a la calle donde le dispararon nuevamente. El cadáver de Juan Waldemar Henríquez quedó tendido toda la noche en la calle, junto a un árbol.
A su vez el otro combatiente Wilson Henríquez, quien se encontraba herido a bala, fue rodeado por agentes de la CNI en el patio de otra casa, la numero 419, donde se había refugiado. Ahí fue visto por la familia de la casa  (Laura Valenzuela y su madre) quienes le indicaron que debía entregarse, a lo que él se negó. Entonces entran a la casa un grupo de agentes e hizo a la familia introducirse en el dormitorio. Apresaron a Wilson Henríquez y comenzaron una suerte de juego con él, lo golpearon, lo sacaron a la calle arrastrándolo, dijeron que lo iban a volver a entrar para que no se resfriara y luego lo mataron.
El ex agente Manuel Morales relató, lo que vio en ese patio; "Y lo vi que tenía lesiones en la pierna, en la parte del tórax o del estómago y en el cuello, heridas que se tapaba con la mano". "Le alcancé a colocar la esposa en la mano derecha y lo tiré al suelo. En ese momento apareció el capitán Velasco, que es Belarmino Quiroz, se metió entremedio y con una subametralladora HK, americana, con silenciador, le disparó de tres a cuatro balazos, diciendo mátalo, mátalo".

henriquez juan
Juan Henriquez Araya


Wilson Henriquez Gallegos

Flavio Oyarzún era un detective de Investigaciones en esa época y patrullaba el sector y al escuchar los tiroteos entró a la casa donde acababan de balear a Wilson Henríquez; "En la cama de abajo había un individuo que se quejaba, dándome la impresión que estaba herido, entonces se dio la orden de tomarlo de las manos y de los pies y yo, siempre pensando en ayudar, lo tomé de uno de los pies y lo trasladamos al fondo del pasillo, donde hay un patio con piso de tierra y lo dejamos en el suelo tendido. En ese momento apareció el que daba las órdenes por señales, que andaba con una metralleta o fusil, pero era un arma larga y se acerca al individuo y sin decir nada le dispara matándolo".
El relato de Laura Valenzuela continúa "Y después se siente que lo van sacando, lo arrastran y lo llevaban en andas. Alguien dice este huevón quedó vivo y lo vuelven a entrar y en eso lo tiran seguramente en el patio nuevamente; y hacen ruidos y empiezan a golpear las ventanas para apaciguar un poco la bulla que metían".
Mientras tanto detrás de Varas Mena 417, Cecilia Valdés había logrado llegar a la calle por los techos, junto a Héctor Figueroa[7] y su hijo, pero fue interceptada por una patrulla de la CNI. . Cuando nos detuvieron, nosotros dijimos que íbamos al hospital, pero no nos creyeron. A mi hijo lo pusieron en la camioneta y a mi me llevaron hacia una esquina para asesinarme. La golpean duramente y me empiezan a preguntar de dónde había salido, pero como yo no les respondía, ellos me dijeron que me iban a fusilar y me hacen caminar de ahí hasta una esquina. La cosa es que pasó bala el tipo, que tenía una cara desorbitada, súper alterado y después hay una discusión entre ellos, y justo en ese momento pasó un vehículo lleno de hombres, tal vez pensaron que eran compañeros que venían a rescatarnos, se asustaron y nos devolvieron nuevamente a la casa.
En "El Rodriguista";  otro sobreviviente contará que "…Nos arrastramos por los techos, cruzamos patios, hasta que finalmente llegamos a la calle, todo ello en medio de disparos, gritos, sirenas... En la calle correr, saltar un muro cuando las fuerzas y el nerviosismo no se soportan. Llegamos a una bodega abandonada, llena de fierros, palos y no se cuantas cosas... se mantienen los ruidos, disparos, sirenas, gritos y pasos. ¡Ahí vienen!, entran a la bodega, el M16 preparado, la luz de su linterna nos ciega. ¡No nos vieron!... se alejan los pasos... se van".
Santiago Montenegro fue el último en huir por los techos…de pronto me disparan, no sé si de un pasaje vecino o del fondo. Nos dispararon por todos los flancos; luego aparece una camioneta, me enfoca y me dispara nuevamente. Yo quedé herido, recibí un balazo en el hombro…. A pesar de eso logré salir del cerco"…..Apenas al final del pasaje Gengis Khan, ya sin fuerzas para saltar la muralla. Le pidió ayuda al vecino de la penúltima casa, pero éste aterrorizado, se la negó. A través de un pasadizo, Santiago logró escabullirse igual en la casa del vecino que le había negado ayuda. Santiago se desangraba en el patio trasero de la casa, cuando fue descubierto por otra vecina que llamó a Carabineros, que habían reemplazado a la CNI en los alrededores. Eso le salva la vida.
Santiago Montenegro[8];"El carabinero viene y le dice al teniente: "Mi teniente, la CNI está buscando al detenido", y él le dice: "No, no lo vamos a entregar". Montenegro es rápidamente retirado del lugar por Carabineros y llevado a una comisaría., y lo anotan en el libro de guardia….cuando la CNI me fue a buscar para matarme yo escuchaba la conversación, ellos decían: mira huevón, lo echamos arriba de la camioneta y lo matamos; pero el teniente que estaba a cargo decidió llevarme a la Posta."
Jorge Vargas Bories[9] ese día, como todos los agentes, concurrió a presentarse en la mañana temprano y allí se dispuso que se integrara a los equipos de trabajo que dirigía Bauer, quien estaba a cargo tanto de la Brigada “Azul” como de la “Verde”, que comandaba Guzmán, quien estaba en curso para ascenso. Como pertenecía a la Brigada Especial –que no hacía seguimientos- debería haberse integrado a algún equipo de trabajo, pero ello no era posible por su rango de Oficial, pues en ese caso habría pasado a depender de un suboficial, al no conocer él a las personas investigadas…permaneció en el Cuartel hasta que, en la medianoche, se recibió un llamado de apoyo para las actuaciones de Varas Mena y Villa Olímpica, concurriendo él al primero de estos lugares. Allí se encontró con Quiroz y participó en una operación rastrillo del perímetro, pero no se encontró nada y ya los hechos habían concluído.
Concluida su actuación en Villa Olímpica (donde murió Julio Guerra Olivares)  dice Fernando Burgos Díaz (y Sanhueza también) concurren a Varas Mena, en donde ya no había nada que hacer, salvo que con el Teniente Sanhueza ingresaron a la casa desde donde se decía que habían arrancado unos individuos, revisaron unos hornos en que también, se decía, podía haber gente escondida, pero ello no fue así. Junto con Burgos llega también René Valdovinos Morales (hay que recordar que el grupo estuvo en la detención de Elizabeth Cabrera Hinojosa) en plan de apoyo a Varas Mena, en donde ya había dos personas muertas y al examinar a uno de ellos, comprobó que se trataba del “Rey” a quien también hacía seguimientos, pero no tenía chequeado ese lugar como de llegada o encuentros para él.
También llega César Acuña Luengo ante la petición de apoyo por el enfrentamiento en Varas Mena, llegaron con Valdovinos cuando el procedimiento había terminado.
Juan Jorquera Abarzúa:  durante la noche, concurre a Varas Mena, en afán de apoyo, en donde, por la operación rastrillo que se determinó en un sitio eriazo, que era como un basural, estuvo a punto que lo mataran, atribuyendo estas intenciones, por los dichos de los demás, al Capitán Velasco, lo cual denunció al Capitán Bauer.



[1] Fue de los chilenos combatientes en Nicaragua, asesorando al Estado Mayor de la zona respectiva. Nieto del diputado comunista Bernardo Araya y egresado de la Academia Militar Cubana en 1983 fue asignado al entrenamiento de milicias sandinistas en el sur del país. Al decidir regresar a Chile para integrar el Frente es condecorado por Daniel Ortega con la Medalla del Combatiente Internacional Primera Clase. Conocido como Comandante Arturo

[2] En realidad, la escuela era más política que otra cosa –afirma Montenegro-. Los alumnos, en general, eran muy jóvenes, casi todos menores de veinte años; solo había una mujer, también muy jovencita. Eran militantes de base del TMM de la Juventud Comunista, de las Milicias y del Frente. Allí lo que más se estudió fue el contenido del Trabajo Político Rodriguista y las nuevas estructuras territoriales del Frente, su organización, dirección y mando.

[3] Cuenta una vecina Eugenia Torres; "Yo siempre vi un joven que llegaba en un furgón que lo descargaba siempre adentro, una niña joven con un niño de como unos 2 años 9 meses. Nunca vi más gente, ni tampoco ruido, nada. Era todo normal, como cuando uno se cambia, que hace arreglos, martillazos y cosas así pero nunca vi que hubiera tanta gente como dijeron que había".
[4] Cuando llegaron, vimos la posibilidad de sacar a nuestros compañeros en auto, pero no teníamos ningún vehículo, por lo cual decidimos esperar hasta el otro día

[5] Héctor Figueroa Rojas, segundo jefe de la escuela y participante en el atentado Héctor contó tiempo después en la cárcel que pudo haber salido de la escuela como los demás, el haber ayudado a salir del área a Cecilia con su pequeño hijo por patios y techos retrasó su desplazamiento

[6] jefe intermedio del Frente y en ese momento alumno, había sido subordinado de Moisés Marilao, Moisés Marilao Pichun. Fue un oficial mapuche graduado en Cuba en la especialidad de Tanques en 1979. Participa como artillero en la guerra de Nicaragua. Es asesor en la construcción de las unidades de tanques del nuevo Ejército Popular Sandinista. Entra a Chile en septiembre de 1984 formando parte del segundo grupo de cinco oficiales que se incorporan a la lucha clandestina. Cae en la ciudad de Temuco en Mayo de 1985 en un enfrentamiento con fuerzas de carabineros y guardado prisión años atrás en Temuco.

[7] Héctor Luis Figueroa Gómez, Víctor, fue uno de los veintiún fusileros que emboscaron a Pinochet y un añodespués sobrevivió a la Operación Albania. A fines de los ochenta, mientras militaba en las JJCC de Viña del Mar, estudió Electrónica Industrial y siguió un curso de es- pecialización en la Universidad Federico Santa María. Su carrera quedó postergada indefinidamente cuando ingresó al FPMR y más tarde fue enviado a un curso de guerrilla urbana en Cuba. Las huellas de dos de sus dedos habían sido encontradas en la casa del poblado de La Obra.

[8] Santiago Montenegro pasó casi tres años preso. Sólo salió casi agónico, debido a una tuberculosis, no tratada. Fue esa enfermedad la que le impidió fugarse el año 90, junto a otros 49 frentistas desde la Cárcel Pública. Cecilia Valdés también

[9] nombre operativo era “Jorge Polanco Valdebenito", que era Empleado Civil del Ejército, asignado a la Central Nacional de Informaciones, aunque también trabajó siendo Oficial en servicio activo, por lo que conservaba ese rango. Agrega que en junio de 1987 integraba la llamada Brigada Especial, que estaba al mando de Francisco Zúñiga, ex Oficial de Carabineros y Empleado Civil de la CNI.