El labrador y la serpiente

En una ocasión el hijo de un labrador dio un fuerte golpe a una serpiente, la que lo mordió y envenenado muere. El padre, presa del dolor persigue a la serpiente con un hacha y le corta la cola. Más tarde el hombre pretende hacer las paces con la serpiente y ésta le contesta "en vano trabajas, buen hombre, porque entre nosotros no puede haber ya amistad, pues mientras yo me viere sin cola y tú a tu hijo en el sepulcro, no es posible que ninguno de los dos tenga el ánimo tranquilo".

Mientras dura la memoria de las injurias, es casi imposible desvanecer los odios.

Esopo

domingo, 17 de agosto de 2014


UNA SIERRA MAESTRA PARA CHILE (IV)
GUERRILLA RURAL EN CHILE. NELTUME Y NAHUELBUTA


FRENTE UNO: NELTUME

En Santiago: Ahora enterados de lo que ocurrió la Dirección ordena que se prepare una patrulla para que vaya a la zona: Tobías, Tico y Alejo[1] habían solicitado diversas veces, por al menos dos  meses atrás desde el mismo descubrimiento, poder asistir a sus  compañeros. Finalmente los autorizan y parten cinco compañeros, llevaban dinero, medicamentos, algunos módulos básicos de alimentos de emergencia e instrucciones a Paine y en caso de tener contacto bajar a Jorge y en lo posible Víctor, advertidos en todo caso de la caída de Oscar y Rigo.
El 12 de septiembre se establecen en un campamento, al norte de la boca del lago Neltume, en lo que llaman la zona del Rectángulo, y a pocos kilómetros del punto. En el área hay grupos de militares y de la CNI ocultos, vigilando visualmente todo lo que se movía por el sector, pero sin salir de su mimetizaje. Sólo en la zona de Coñaripe y Panguipulli el control es físico.
Para el 13 de septiembre los miristas ya están arriba e intentando los contactos. Luego el 14, entre las dos y las cuatro de la tarde. Incluso la presencia militar se intensifica, incluso con comandos disfrazados de guerrilleros. Sabían que iba a volver una patrulla (esperaban que fuera la misma que había salido, gracias a las informaciones de Oscar y Rigo). En una ocasión casi caen en la confusión Alejo y los otros dos hombres que le acompañaban, pero advierten que las armas no corresponden con la de sus compañeros. Finalmente se empiezan a oír tiros hacia la cordillera y aparecen Alejo decide bajar. Los miristas de Neltume quedan a su suerte ya.

Pedro Yañez

Entre la detención de los miristas y hasta el 13 de septiembre los militares acosaron a los pobladores de la zona y los torturaron para que revelaran el paradero de los buscados: creían que el grupo del MIR había hecho contacto con ellos y se sostenían arriba enmontañados gracias a la ayuda de éstos. Es probable entonces que ese muerto exhibido por los jefes a los conscriptos haya sido un campesino al que nadie nunca reclamó. Todos lo vieron. Verlo era el bautismo para comenzar la acción del Operativo Machete.
Otro ex conscripto recuerda la Casa Hilton, o Rancho Hilton, como llamaron a la base de operaciones que se instaló en la montaña, en Remeco Alto, entre Neltume y Liquiñe. Allí también estaba el río en cuyas frías aguas los obligaban a bañarse en pleno invierno para mantener la moral alta. Justamente ahí estaba apostado un día el ex conscripto A, haciendo guardia con otro soldado, entre las tres y las cuatro de la tarde: -Lloviznaba, hacía mucho frío, y a la distancia vimos que traían a la rastra a un hombre, atado de las manos o el cuello a un caballo negro. Lo amarraron a un árbol. Venía ya herido, mordido por un perro. Solo me recuerdo su rostro de dolor y la voz de mando con la que le ordenaban al perro pastor alemán que lo atacara. Otros dos conscriptos que en distintos momentos vieron al campesino que era interrogado mientras era mordido por el perro. Otro soldado lo vio llegar al regimiento en Valdivia. Allí habría muerto.  “El perro era de la CNI de Valdivia, le decían Casán”, dice el ex conscripto, quien de inmediato lanza el humor campesino: “Nos reíamos de ese perro: en las patrullas quedaba pataleando en el aire, colgando de las quilas, ya que las cortábamos con el machete más alto que la altura de sus patas”.[2]


Arriba, sin contactos y aislado, Paine se encuentra en dificultades mayores. De las patrullas, particularmente la de Oscar y Rifo no se tenía noticias y los tres puntos fijados, tanto el 7 y 11 de septiembre nadie concurrió. Mientras el grupo exploraba un punto para entregar los enfermos. El 9 de septiembre ya estábamos muy preocupados por los puntos donde no aparecían los compañeros. Ese día, como a las 3 de la tarde, llegó un perro al campamento (siempre detrás de un perro anda un campesino). Era un colaborador del enemigo el que nos había detectado. Dos compañeros lo siguieron por su huellas pero él muy hábil y pillo de monte, se escapó y rompió el seguimiento.
El enemigo, en la segunda detección, operó con información concreta obtenida a los detenidos (Oscar y Rifo).…el enemigo estaba buscando el encuentro con nosotros, mediante la utilización de soplones lugareños. Simultáneamente realizaba desembarcos helitransportados en Liquiñe para evitar el repliegue en profundidad nuestro, introdujo fuerzas terrestres en el cruce de Carriuriñe y el lago Neltume, operan los supercomandos, ejército y CNI. Encontramos escrituras que decían Escuela Capitán Avalos. Esta vez los milicos no se metían al monte, porque sabían concretamente en las condiciones en que andaba la fuerza. Por tanto comenzaron a tender las emboscadas en puentes, caminos, pasos obligados, no usaron helicópteros, más bien su uso fue para transportar al personal. El cerco lo organizaron desde Liquiñe por el alto hasta Remeco, desde Carriuriñe a Liñique, Lago neltume a Remeco. También tomaron precauciones con los puentes (2) del rio Fuy (río entre el Lago Pirihueico y el Panguipulli). También destacaron pelotones como en 3 partes cercanas al camino que uno Choshuenco y Neltume.
Por seguridad se cambian a otro lugar apenas a 4 km de distancia pero los enfermos no podían más. Nos trasladamos con grandes problemas: mal tiempo, frío, hambre, los enfermos, marcha lenta a 3 o 4 kms. Demoramos como 8 horas. Dejamos 2 compañeros en el campamento detectado para cubrir el punto, no pasó nada. Al día siguiente cubrimos otra vez, ya el enemigo había llegado al campamento, lo entregaron.
 El punto del día 11, al que no alcanzaron a llegar, les mostró que el enemigo estaba cerca pues había huellas de soldados y personal militar. Y la patrulla que debía venir de Santiago tampoco pudo contactarse.
El 12 de septiembre el mando se da cuenta que los problemas son graves. Enseguida procede a conversar con Jorge y Víctor. Estos compañeros quedaron en la zona; el Grande (Víctor) debía dejar a Jorge en algún lugar, con instrucciones precisas respecto a las comunicaciones en Santiago en caso de repliegue. Por el momento se acondicionó un lugar entre unas rocas con parapetos para Jorge, su fusil y el parque respectivo. A las 10 de la mañana salimos con rumbo al campamento en que nos detectó el campesino, cruzamos por este, sobrevolaron 2 helicópteros, nos protegimos en las quilas. Seguimos avanzando y detectamos huellas del enemigo muy visibles, pero lo que hizo fue borrar la huella para encubrir la cantidad de hombres. Estuvimos por esta zona y alojamos en ella.
El día 13 de septiembre se cubrieron 2 puntos de 2-4 de la tarde, uno cerca del campamento mencionado con la patrulla del llano. Pedro y Camilo irían a vigilar el lugar. En el otro punto el grupo integrado por Paine, Pablo Mario y Raúl irían al de la calle con la patrulla de los de Santiago del encuentro con la patrulla que vendría de Santiago. Al llegar escuchan el sonido de un ave: la contraseña y es contestada correctamente. Por desgracia es una emboscada, el sonido del pájaro lo emite uno de los miristas prisioneros de los militares. Al acercarse Pablo alcanza a gritar emboscada y suenan las balas y Pablo[3] Raúl Obregón Torres.cae. Raúl se repliega a donde estaba el jefe con otro cro., a informar Paine y Mario reciben la información y al mismo tiempo llegan Pedro y Camilo con el dato que el lugar está copado. Se retiran todos y pasan a buscar a Víctor y Jorge, pero se encuentran con otras emboscadas y salen corriendo, se separan. El grupo de Pedro  y Camilo se conectan con Víctor y Jorge. Solo Víctor los acompaña mientras Jorge decide quedarse en el lugar para morir combatiendo[4].
Pedro Yáñez Palacios (Jorge)  imposibilitado de seguir por la amputación y porque esta no le había frenado la infección. Decide quedarse a pelear, lo dejan oculto bajo el tronco de un árbol, se quedó con un fusil FAL y un cargador. Pasó allí varios días. Al final desvariaba de dolor. Hasta el 17 de septiembre cuando lo escuchó una patrulla que conducía el teniente Mario de Toro Gallardo[5]. Y fue ese teniente el que casi lo seccionó con su ametralladora. Versiones  recogidas en Neltume dicen que resistió cerca de 1,30 hrs.[6]
Cuando Pedro Yáñez fue asesinado, el capitán Rosauro Martínez seguía todo el desarrollo de la operación desde la casa del baqueano que los guiaba por la montaña: Juan de Dios Peña, un hombre ya mayor al que los militares le decían Tata. Su hijo, Israel Enrique Peña Patiño, recordó al entonces joven Rosauro Martínez: “El capitán Martínez era el que mandaba. Por el hecho de que mi papá trabajara con ellos había una protección especial sobre nosotros, nos cuidaban en la noche.
Israel Peña estaba en primero básico y sabe que era primavera porque los incidentes fueron después de la última nevada de ese año. Martínez pasaba mucho tiempo en su casa a la espera de que sus hombres dieran con los guerrilleros. En agradecimiento, el propio Martínez visitó al Tata Peña un año después y le llevó de regalo una fotografía en la que se ve al baqueano rodeado de soldados marchar por la montaña. Así recuerda ese momento: “El capitán se encargó de tomar la foto y de regalársela a mi papá.  Le dijo: ‘Tata, aquí le traigo un recuerdo para que nunca se olvide de su trabajo en Neltume’”[7].

Enfrentamiento en Remeco Alto[8]: En la versión mirista [9] Pedro, Camilo y Víctor sostuvieron decisivos encuentros y combates con el enemigo, pero en el libro Guerrilla de Neltume nada de eso aparece y es mas probable esta última versión, considerando el estado en que se encontraban los guerrilleros a esa  altura. Continuaron su repliegue en profundidad hacia los altos del Pto.Fuy. Pero tenían que abastecerse, no tenían alimentos, ni ningún contacto con el resto del grupo. Se tomaron una casa de una campesina, Flora Jaramillo, esta mujer era la madrina de José Eugenio Monsalve Sandoval Camilo. José, nacido en Neltume, escapaba del cerco militar junto a Patricio Calfuquir Henríquez Pedro y Próspero del Carmen Guzmán Torres Víctor. Los empujaba la inanición. Calfuquir tenía los pies infectados, volaba de fiebre. Acorralados, decidieron quebrar con el mandato de las jefaturas del MIR: no tomar contacto con lugareños. Doña “Flora”… les abrió la puerta, les hizo sopaipillas y hasta le prestó la cama al enfermo. Pero muerta de miedo –dijo luego–, hizo lo que el capitán Martínez le pidió a todos los campesinos: avisar si veían a los buscados. Mandó a su hijo, Juan Carlos, de 15 años, a alertar a los carabineros del retén Neltume. Este cuenta que a la casa llegaron vestidos con traje verde oliva.  Andaban trayendo tres fusiles largos dentro de unos sacos de nylon y en la cintura baleras con cargadores de 20 tiros. Ensille un caballo del vecino Nazario Catrilaf, a quien le dije que lo necesitaba para ir a comprar y partí rumbo a Carabineros de Neltume. (…) Llegue al Retén y le conté al Sargento Alfonso Rosas[10]  lo que pasaba quién mando a dos Carabineros a Lago Neltume Bajo mientras pidió un jeep al Complejo Forestal en el cual me fui junto a él y otro Carabinero a Lago Neltume Alto, entrando por Remeco. Todos esos Carabineros eran de Neltume y frente al colegio de Remeco nos encontramos con un campamento militar donde habían cuatro soldados cuidando pues los demás estaban patrullando la montaña, a quienes llamaron por radio….Todo lo cual concuerda el sargento de Carabineros Alfonso Rosas quien cuenta ese día que un funcionario de guardia me comento que una señora de apellido Jaramillo había mandado a un niño a avisar de la presencia de extraños en su casa, no sé qué pasó ya que no pudimos comunicarnos con Choshuenco ni Liquiñe por lo que optamos irnos a Remeco al campamento militar que estaba meses instalados. Una vez en el campamento, me acompañaba Flores, nos entrevistamos con  el capitán Martínez, pero lamentablemente la gente del destacamento había salido a patrullar.
Ahora Eduardo Alberto Inostroza Reyes y era cabo 1º de la Compañía de Comandos relata de la emboscada: pertenecía a la Compañía de Comando del Cuartel General y cumplía funciones de instructor, se nos ordenó movilizar patrullas e instalar una base en Remeco Alto.
Nos instalamos a unos 8 km. más arriba de la escuela. Mi patrulla la componían 17 personas al mando del capitán Rosauro Martínez. Siendo alrededor las 14.30 horas, llevábamos como dos días en el lugar y en circunstancias que parte de la patrulla había salido a un reconocimiento y sólo nos encontrábamos en la base el capitán Martínez, el suscrito, el cabo Sergio Cárdenas Navarro y dos soldados, un jeep de Carabineros con 2 funcionarios acompañados por un niño. Este les había ido a informar que habían llegado cuatro sujetos a su casa, quienes andaban con armamentos parecidos a los que teníamos y que se habían acostado a dormir. Nosotros usábamos fusil SIG y subametralladora Beretta. Los dichos del niño los escuchamos el Capitán y nosotros dos, me refiero a los dos cabos y un soldado. El Capitán al escuchar la versión dio la orden, de prepararnos con armamentos y en el mismo jeep nos trasladamos al lugar, también nos acompañó los dos Carabineros y el niño a quién lo soltamos poco antes de llegar a la casa.
Juan Carlos, el niño, prosigue: el Sargento les explicó en qué casa estaban los extremistas y por donde tenían que ir y enseguida seguimos en jeep unos cuatro kilómetros más, nos bajamos de él y seguimos de a pie con los dos Carabineros y el chofer del Complejo, que parece se llama Omar Reyes. Llegamos como a las 10:00 de la mañana y los Carabineros se quedaron a unos mil quinientos metros de mi casa y me dijeron que fuera a buscar a ella y le dijera a mi mamá que mi padrastro estaba ahí pero que quería hablar con mi mamá, que era el invento que se había urdido para que mi mamá saliera de la casa, y el hombre creyó y me dijo que vaya también para que trajéramos a mi padrastro. Mi mamá salió con un niñito chico de unos dos años y mi hermana de seis años y se refugió en la casa de Nazario, en cuyo frente se encontraban los Carabineros esperando, quienes portaban fusiles, a donde yo llegue también….
Alfonso rozas sigue: Una vez en el lugar la dueña de casa sale al patio y se entrevista con el Capitán, le dijo que la gente estaba durmiendo en su casa…..y lo completa Juan Carlos En ese momento venían llegando los militares, más o menos cuarenta, los que se esparcieron por diferentes lados rodeando la casa y el cerco que divide la propiedad de mi madre con la del vecino Nazario Catrilaf instalaron un fusil ametralladora que tiene dos entradas de bala, una a cada lado, y un capitán con una boina negra le dijo a mi mamá “señora le vamos a destruir su casa pero se la vamos a devolver” ante lo cual mi madre dijo que bueno, por lo que inmediatamente el capitán dio la orden de fuego y comenzaron a balearla casa, lo que duró desde las 11.00 y hasta las 16.00 horas, con lapsos en los cuales dejaban de disparar y les gritaban que se rindieran, pero desde adentro de la casa respondían disparando.



En el relato del cabo Eduardo Alberto Inostroza Reyes  en cambio señala que una vez llegados al lugar el Capitán, el suscrito, y el Cabo Cárdenas nos acercamos a la casa desde cuyo interior se sentían ruidos y ronquidos ya que efectivamente estaban durmiendo. La puerta estaba entreabierta y el Capitán ingresó a su interior, momento que en que salió desde el interior de la casa una ráfaga de unos 10 tiros que se dispara por una pared a la altura de la ventana del dormitorio. Pienso que la persona debe haber escuchado algún ruido y entre dormido disparó. El Capitán ordenó adoptar una posición defensiva, por lo que nos dispersamos, yo me ubique detrás de un cerco, a mi altura el Capitán, el Cabo detrás de la casa. Nos quedamos esperando un rato para observar yo con Beretta de 9 ml cargada con 60 tiros distante a la casa unos 25 metros. Estábamos en eso cuando una persona abre la puerta de entrada a la casa y tira una ráfaga hacia mi persona ya que de hecho me tenía detectado ya que la casa tenía varias rendijas; en eso respondo con mi ráfaga en advertencia mientras el capitán gritaba se entregaran. Eso duró de 20 minutos, el Capitán andaba armado con una Beretta y el soldado con un fusil, en el lugar había un silencio absoluto y el único que gritaba era el Capitán pidiendo a los sujetos que se entregaran.
A su vez Sergio Aliro Cárdenas Navarro, cabo 1° de la unidad de comandos, recuerda que  una vez en el domicilio, el Capitán ordenó rodear la Casa y cubrirlo ya que pretendía ingresar, pero no pudo hacerlo pues se le trabó el fusil y todos debimos replegarnos[11], inmediatamente pues al percatarse de nuestra presencia uno salió a verificar debiendo ocultarnos en un hoyo; el sujeto al no ver a nadie ingresó nuevamente a la casa y desde su interior comenzó a disparar, contestando nosotros el fuego, es decir todos disparamos; luego se produjo un silencio conjuntamente con la llegada de los refuerzos (…).El Capitán me ordenó cubrir el otro costado perdiendo toda visibilidad del frente de la casa, en ese momento llegaron refuerzos.  En el momento de los hechos habíamos tres militares y dos Carabineros y luego llegaron unas treinta personas más a reforzar, me imagino que dos patrullas más de la Compañía de Comando de las Fuerzas Militares, además Militares de otras unidades. Y allí se quedaron, a la espera de más de 30 hombres de la Compañía de Comandos Llancahue. Entonces atacaron. Incluyendo una ametralladora .30. Los acompañan los baqueanos de la zona Dagoberto Pineda y José Flores. También le acompañaban algunos agentes de la Unidad Antiterrorista (UAT) de la CNI, colaboraban esa mañana con los hombres del comandante Rosauro al mando de El Monje Loco[12].  Y Pete el Negro[13]. 
Prosigue el cabo Eduardo Alberto Inostroza Reyes  Al lugar llegó de la misma compañía nuestra con unas 17 personas, ya que escucharon los disparos; estos comenzaron hacer fuego contra la casa, desde cuyo interior salió una persona joven de unos 18 años a la rastra quién quedó tirado en el mismo lugar ya que fue impactado por alguno de los que componía la compañía de patrulla. Es Próspero Guzmán, el joven que salió por el frontis de la casa, indica que recibió 28 balazos de subametralladora y su cráneo también deshecho. Enseguida llegó otra patrulla con más o menos tres funcionarios de CNI y otros de uniforme que correspondían a la escuela de paracaidistas, momento en que sentí revolotear un helicóptero.
El sargento de Carabineros Alfonso Rosas, cuenta que el capitán nos dio instrucciones de cercar el lugar, yo quede a un par de metros de la casa y los militares se fueron hacia el cerro rodeando la casa. Tenían sólo visibilidad a una ventana sin vidrios,…, no sabíamos lo que estaban haciendo el capitán y sus soldados. En esta posición permanecimos un par de horas.…solamente nos veíamos con Flores, quien me hizo señas para que voltease hacia atrás ya que había llegado una gran cantidad de militares. Cuando miro los efectivos me indicaron con señas que fuera hacia ellos, uno de ellos me preguntó por la situación y donde estaba el capitán. Luego se distribuyeron, enseguida tomaron contacto con el capitán y luego se sintieron voces dando órdenes que salieran de la casa, que estaban rodeados y que se entregaran, pero no se escuchó ni voces ni movimiento. En vista de esto comenzó el tiroteo que cuando cesa aprovecha uno de los miristas para huir. Inostroza Reyes lo cuenta desde el interior de la casa por una ventana salió una persona con una mochila a quien le dispararon parece en la espalda, desde la posición ubicada en la otra casa….. Allí cae Calfuquir, que muere habiendo gastado el cargador de su FAL. La autopsia indicó cráneo estallado.



Juan Carlos (…) Cuando dejaron de disparar los militares (la casa de madera quedó totalmente destruida por el nutrido fuego de grueso calibre)  nuevamente esperaron en silencio un rato y de pronto salió uno de los hombres corriendo hacia una quebrada, con un fusil, y un hombre de civil de pelo largo y moreno le disparó una ráfaga de metralleta y le dio en una pierna, y a raíz de eso se fue rodando hacia una quebrada, ante lo cual la persona que disparó dijo: “está listo ese, déjenlo ahí no más y ocupémonos de los que están adentro de la casa”. Calculo que la distancia a la que le disparó debe haber sido unos100 metros. Siguieron disparando a la casa y dejaban de hacerlo y a la vez gritaban que se rindieran, hasta que el capitán dio la orden de ir a verlos ya que no disparaban. (…) si hubo enfrentamiento entre los que estaban adentro de la casa y los militares porque los disparos iban de uno y otro lado
Entraron dos grupos de Militares por puertas distintas, pateándolas, y todos apuntaban con armas pero ya los de adentro estaban muertos porque no se escuchó ninguna balacera y además porque antes les gritaron que se rindieran y no se escucho nada. (…) El que hablaba más fuerte fue el que salió arrancando hacia la quebrada. Estoy seguro que desde mi casa las dos personas salieron muertas. Después de los helicópteros se fueron los militares salieron hacia la quebrada a ubicar al que se había arrancado y en ese lugar los militares le dispararon y lo mataron ahí mismo porque aún se encontraba vivo. Se trataba de José Monsalve. Él estaba arrollado bajo unos coligues y no tenía el fusil en sus manos pues éste estaba a unos cinco metros al lado de una mata de chilcos. O sea cuando cayó rodando el fusil se le pasó a quedar. A esapersona le dispararon al tiro y no le dijeron que se rindiera. Allí no hubo enfrentamiento porque la persona estaba arrollada debajo de los coligues, herido, como escondido y no disparó a los militares. Todo esto lo se porque lo ví ya que nosotros seguimos a los militares por la novedad
Un helicóptero Puma enviado desde la IV División del Ejército en Valdivia por su comandante el general Rolando Figueroa Quezada, recogió los tres cadáveres y los condujo a esa ciudad entregándolos en la morgue local[14].
Tiempo después, desde Valdivia, Rosauro envió a Floridema una mediagua sin forrar por la que se colaba el viento helado. Floridema protestó por la vivienda que no alcanzaba a reemplazar la calidad de la destruida, pero no logró nada más del comandante.
Mientras en el grupo de Paine se toma la decisión de replegarse al llano (ciudad) con dos compañeros más. No podíamos reconectar la fuerza, sino que el imperativo era romper el cerco. El jefe se repliega a los alrededores de Neltume, para abastecerse, buscar equipos, dinero, información operativa, el 25 de septiembre.
Miguel Cabrera, “Paine”, recién el 9 de Octubre se entera que el grupo de Calfuquir había caído. Habían estado desconectados desde el mes septiembre, sin ninguna clase de información. Ahora quedaban 4 guerrilleros, Paine, Raúl y José que ya estaban juntos y Pequeco del que se habían separado y perdido todo contacto.
Los tres primeros alcanzaron a huir hasta Neltume, donde hubo campesinos que les ayudaron incluso con carnets, además de comida ropa y abrigo. Deciden el 15 octubre por Choshuenco. Vestidos como civiles algo aseados y alimentados deciden bajar, previamente esconden las armas, los fusiles FAL. Solo armados con una pistola bajan cuando oscurece. Pero el arma escondida no pudo servirles de utilidad cuando les detienen carabineros para pedir identificación, pero al darse cuenta que portaban lo que parecía un arma ordenan que alcen las manos. Paine decide enfrentar a los carabineros y dejar que sus compañeros puedan huir, pero pierde el duelo y muere. Sus otros dos compañeros logran escapar, replegarse en dirección al Triángulo y rumbo al llano desde ahí y salen a Santiago.

Alan Rodriguez Pacheco (Raul)


Mario Octavio Lagos Rodriguez (Mario)

El último guerrillero, Pequeco[15] o Gabriel, completamente solo, continúa hasta llegar a Neltume. Él también busca conocidos y amigos en la zona para que le ayuden. Espera que pase el invierno, quizás para cruzar la cordillera. Está en un campamento en Quebrada Honda. El alcohol hace hablar a un familiar y este es detenido para que lleve a los  soldados del batallón Llancahue para que cumplan su última misión de guerra emboscándolo el 28 de noviembre cuando se acercaba a una de las casas donde le alimentaban. En esos momentos el MIR. también había logrado localizarlo y se encontraba ya en la zona el enlace que iba a rescatarlo, pero la operación no alcanzó a concretarse porque llegamos un día tarde.



Juan Ojeda Aguayo (Pequeco)


[1] Luis Barría García quien muere en 1986, el 28 de noviembre fueron asesinados por la CNI los miristas José Amigo Latorre, estudiante de filosofía, y Luis Barra García, médico cirujano, luego de asaltar el banco del Estado de Peñaflor

[2]  Alarcón, Cristian en http://ciperchile.cl/2014/03/21/neltume-los-cinco-conscriptos-que-acusan-al-diputado-rosauro-martinez-rn/

[3] Pablo Raúl Obregón Torres

[4] el 17 de septiembre. cae combatiendo en su posición.

[5] De Toro es otro de los jefes militares que, como a Rosauro Martínez, los soldados no han podido olvidar. Casado con una ex reina de Valdivia, su porte imponente, su pelo rubio y sus grandes ojos verdes que miraban fijo al frente, impactaban menos que las cicatrices que exhibía en sus manos. Un accidente en moto, uno de sus hobby favoritos, estaba en el origen y no las ocultaba. Sabía el efecto que causaba con sus grandes manos en los soldados a quienes comandaba, como también sus exuberantes bíceps. “Era bien loco pero debo decir que al soldado lo miraba con cierta humanidad. Era loco, como Bruce Willis en Duro de matar”, dijo un ex conscripto. Alarcón, Cristian en http://ciperchile.cl/2014/03/21/neltume-los-cinco-conscriptos-que-acusan-al-diputado-rosauro-martinez-rn/. Mario de Toro Gallardo siguió ascendiendo en el Ejército sin ser interpelado. En 2002 aún se encontraba allí como comandante del Regimiento Cazadores (Regimiento de Caballería Blindada Nº2).

[6] http://chile-mir.net/archives/378

[7] En esa visita, Martínez le ofreció al baqueano una casa amoblada, una jubilación y estudio para su hijo, el niño al que le había enseñado a leer. Pero Juan de Dios Peña no quiso. “No aceptó, porque ser guía tampoco fue algo que él hizo de buena voluntad, sino que fue ‘voluntariamente obligado’, como mi papá solía decir”, relató su hijo. Alarcón, Cristian en http://ciperchile.cl/2014/03/21/neltume-los-cinco-conscriptos-que-acusan-al-diputado-rosauro-martinez-rn/

[8]  Redacción en base a lo que aparece en la sentencia de desafuero del diputado Rosauro Martínez, aparecido en http://es.scribd.com/doc/229802448/Desafuero-r-Martinez
[10] jefe del Destacamento Neltume a cargo del Retén Neltume entre julio de 1977 hasta diciembre de 1982

[11]A Martínez Labbé no solamente lo vieron que mandaba, él también disparó. Todos se acuerdan clarito, porque cuando quiso disparar su ametralladora, se le trabó. Entonces, la tiró a un lado y le quitó la que llevaba el soldado que andaba con él, Inostroza, y salió la balacera”. En Alarcón, Cristian en http://ciperchile.cl/2014/03/21/neltume-los-cinco-conscriptos-que-acusan-al-diputado-rosauro-martinez-rn/

[12] Así nombraron los prisioneros del campo de Pisagua en 1973, al entonces teniente de Ejército Conrado García Gaier. Conrado había sido en ese lugar el oficial más temido por sus refinadas torturas. A veces vestía capa negra y tocaba el órgano sustraído a la parroquia, antes de dar inicio a los tormentos. En Escalante, Jorge La historia oculta del comandante Rosauro, en http://www.elmostrador.cl/pais/2013/05/16/la-historia-oculta-del-comandante-rosauro/

[13] El ahora capitán de Ejército Enrique Sandoval Arancibia, era el jefe de la Brigada Rojo de la CNI en el cuartel Borgoño de Santiago, grupo a cargo de exterminar al MIR. Pero Pete tenía otra historia. En octubre de 1973 al poniente de Santiago, siendo un teniente del Regimiento Yungay de San Felipe, le dio cuatro tiros en la cabeza con su pistola Steier al niño de 13 años Carlos Fariña Oyarce. Después roció su cuerpo con gasolina y lanzó un fósforo En Escalante Jorge La historia oculta del comandante Rosauro, en http://www.elmostrador.cl/pais/2013/05/16/la-historia-oculta-del-comandante-rosauro/.

[14] Por su misión en Neltume a cargo de la CCN°8, el comandante Rosauro recibió felicitaciones del Ejército estampadas en su hoja de vida. El 11 de noviembre de 1981 dice: “Extraordinario desempeño al mando de la Compañía de Comandos N°8 durante las acciones de combate contrasubversivas en la zona de Neltume, donde resultaron siete extremistas muertos sin bajas del Ejército”. Terminada la operación Neltume, Rosauro se fue a al Comando Sur del Ejército de Estados Unidos en Panamá. Por ello recibió otra felicitación en su hoja de vida en diciembre de 1981. En Escalante Jorge La historia oculta del comandante Rosauro, en http://www.elmostrador.cl/pais/2013/05/16/la-historia-oculta-del-comandante-rosauro/


[15] Juan Ojeda Aguayo

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